Muchas familias abandonan su presupuesto en menos de tres meses. Estos son los motivos más frecuentes.
1. Presupuestos demasiado optimistas
Subestimar gastos variables genera frustración. Mejor sobreestimar 10%.
2. No incluir gastos anuales
Seguros, regalos, vacaciones: divídelos entre 12 y guárdalos cada mes.
3. No tener categoría de imprevistos
Un 5% del ingreso para imprevistos evita romper el plan al primer susto.
4. No revisar el avance
Sin seguimiento semanal, el presupuesto pierde sentido en pocas semanas.
